El buen tiempo se deja ver. Las navidades han acabado. El y ella, una pareja como otra cualquiera, habitantes de un mundo de colores ya no disfrutan de sus minutos en compañía. Los problemas se han apoderado de su amor. Los celos han matado la magia. Pero, aun así, pueden hacer derretir un hielo con su mirada. Las dificultades cada vez son mayores. Se quieren, pero no hay camino de salida. Quizás esté escondido entre unas hojas invernales que no permiten su visualización. Tan sólo se trata de buscarlo y apartarlas con las manos. Eso requiere más esfuerzo aún. Esfuerzo costoso, esfuerzo que ya no se quiere dar. Él, la ama como a nadie. En un tiempo no se ha portado con ella como debería, pero la ama. Los problemas vienen desde aquella desdichada vez en la que él quiso rozar los labios de otra.
El, jura y garantiza su amor. Ella lo cree. ¿No hay dudas? Todo lo contrario. Ella se muere de dolor, de pensar que puede marcharse, que puede sufrir. Ella lo ama como a nadie también.
El azul cielo de su vida amorosa fue tapado aquel día en el que ella decidido acabar con todo, y por supuesto, con su dolor lo antes posible. Reitero. Se quieren, se aman, no pueden vivir el uno sin el otro, pero ella quiere acabar con todo.
Ahora, días después, ella está con otro, quizás para poder llegar a olvidarse. Sus besos no son tan dulces. Los abrazos del otro no le sirven. No le consuelan. Ésta mirada, no le impacta, no consigue ni hacer volar a un pájaro. Una vida perfecta no es lo que necesita para poder acabar con sus sentimientos. Lo necesita a él, y lo sabe, pero para poder continuar contra su voluntad pensaba en ese intento de él de besar a otra.
Él, dolido. Tirado en su cama sin poder continuar. Los recuerdos cada día le traicionan más. Intenta taparse los ojos para no verla, pero no puede. Ella está con otro. El duda de su amor. Quizás, no le quería tanto como decía, o sí...
Mil intentos hace por ver como él sigue queriéndola, pero ninguno efectivo.
Ahora él, está con otra, claramente para dar celos o para continuar su vida como si nada hubiese pasado.
El con otra, ella con otro. ¿Se querían de verdad? es algo que nunca sabré. Puede que sí y es el dolor, el que nos hace actuar de maneras ilógicas. O puede que no, y sólo les interese vivir la vida acompañados... aun así... ¿Dejarías de luchar tan facilmente por lo que realmente quieres?
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wow, no veas si escribes.. yo ahroa tengo planeao hacer lo de las preguntas
ResponderEliminarno te hace ilu mi comentario,Cacharel? ajja :D