"Desahogarse, implícitamente, exige salir del pozo."

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hace falta más que buena memoria para tener buenos recuerdos.

Hoy me he parado a recordar todo aquello que he vivido. Me he afanado en unir año tras año, mes a mes y, al final, he acabado rememorando todo aquello que viví. Muchas cosas malas quedaron en el pasado, ¿Y las buenas? ¿Dónde están? Finales tristes, separaciones sin palabras ni justificación, momentos trágicos o cambios vitales llegan a evocar que algo no ha sido tan bueno, pero, analizando detenidamente, he llegado a la conclusión de que, a veces, olvidamos lo bueno por miedo a recordar. Yo he sido feliz, muy feliz. Hasta en este instante sigo siéndolo; Por eso, solo soy capaz de propinar un tremendo agradecimiento a todas esas personas que compartieron conmigo tantos años -otras tengo la suerte de conservar aún-, de ayudarme a ser quien soy y por haberme dado tantas situaciones de felicidad. Gracias por haberme hecho tan afortunada y, aunque las personas ya no estén, o incluso, no sea igual, eternamente estaré agradecida por el tiempo que me han otorgado y por haberme enseñado que más allá de las personas, están los buenos recuerdos.

martes, 8 de mayo de 2012

Tipos de enamoramiento.

Si saliésemos a la calle y nos sumergiéramos en los pensamientos de cada una de las personas que observáramos, comprobaríamos que cada cual es diferente. Primero están las personas eternamente enamoradas. El pasado, me atrevo a incluir a las personas, carecen de importancia. Para este grupo, lo importante es tener a alguien a su lado en todo momento. Si una relación falla, son capaces de encontrar en segundos a otra persona que releve a la precedente. Después, están los enamorados de forma parcial. Podríamos decir que el pasado puede tener importancia, pero no la suficiente como para permanecer en su pensamiento;Digamos que puede ser olvidado en tres días. Les cuesta más que a los primeros ''enamorarse'' pero siempre acaban llegando a tal estado. Muestran sentimientos a la persona actual y, a veces, pueden tener pensamientos pretéritos hacia el ayer. Al final, acaban relegando el pasado. Lo olvidan, no existe. Y finalmente están los que piensan que el enamoramiento es algo insólito, y ahí, me incluyo. Estas personas silencian sus sentimientos. Una vez que abren su sentimiento más profundo se entregan a un plazo indefinido. Son reacios a tener relaciones y el pasado perdura con buena sensación. No pueden volver a enamorarse por miedo, pero finalmente -sin fecha estipulada- aparece alguien que les recuerda lo bonito que es entregarse a una persona sin mesura desde ese momento hasta el resto de su vida. Y es ahí, cuando el pasado ya no es pasado, sino el libro que le enseñó a volver a enamorarse. No se trata de el mejor escrito que hayáis visto, pero quería reflejar cómo las personas carecen de sentimientos, y si los tienen, como rápidamente los sustituyen. Enhorabuena a los que lo hagáis.